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Entradas

Hubo un tiempo en Puerto Maldonado 3

A principios de los 80s, en Puerto Maldonado teníamos nuestros propios parques y reservas ecológicas de estación a las que accedíamos sin necesidad de trajinar la polvorienta carretera o navegar interminablemente por los ríos. Los de la zona de “barrio lindo” y alrededores del Colegio Fitzcarrald gozaban de una zona de pozos, de origen de aguajal, y de humedales precisamente casi hacia el norte del colegio. Los que vivíamos cercana o colindantemente con los bordes de la zona inundable del río Tambopata teníamos más alternativas en el circuito de cochas que la temporada de lluvias dejaba crecer en el bajío. Podíamos acceder a cualquiera de ellas a través de las escalinatas jabonosas de la última cuadra de la Av. Arequipa o de la Gonzales Prada o por el viejo “mercadillo”. Y lo hacíamos infinitas veces en la temporada de lluvias cuando toda la fauna que podíamos siquiera imaginar se citaban en esa gran área para poblarla, para socializar, para reproducirse, para descansar o para engordar...

El Ovni en Puerto Maldonado y el conflicto sin solución de mis recuerdos (¿?)

Han pasado casi 30 años y los recuerdos son como destellos que aparecen y se van. Puedo fijar por momentos a Concha, de falda verde y blusa de cuadros, con chinelas, cabello en el hombro y raya al medio, inundando mi casa con su grito destemplado, llamándonos a todos por nuestros nombres “Señora Consuelo, Jorge, Roger, señor Jesús, salgan ahorita, vengan” y nuevamente gritando mientras corría hacia la intersección de la Arequipa con Gonzales Prada, mi esquina, nuestra esquina, la del barrio, y nosotros, claro, siguiendo el sendero de su voz, qué voz, de su alarido, dejando enfriar mi calentadito de frijoles de Iberia con maduro frito, pero, encebollado por el hábito serrano de mi selvática madre de usar verduras más de la cuenta… El cielo tenía harto brillo estelar y había sólo algunas nubes atrevidas en el horizonte y sobre nuestras cabezas, atravesadas por la intensa luz de las estrellas, lo que ponía en evidencia sus entrañas de lluvia, por que tenían el corazón negro…¡como extraño ...

Dos o tres reglas para manejar en Lima

Quien dice que en el tránsito vial en Lima impera la Ley de la Selva, implicando que no hay leyes, se equivoca, o simplemente aún no se ha socializado. En realidad, sí existen algunas pocas reglas. Todas no formales por cierto y han surgido inevitablemente para gobernar la vorágine y la interacción de los cerebros reptíleos, que gobiernan la actitud de los automovilistas. Veamos. No es cierto que los automovilistas se adelante temerariamente cuando el tráfico está denso. En realidad, existe una distancia mínima de acercamiento, luego del cual, el que está en posición pasiva se inhibe. Un automovilista socializado no toma como ofensa un acercamiento rápido a la distancia mínima y, consistente con la regla, espera su turno y deja, sin estresarse que el otro tome la posición. Un chofer bisoño o experto, pero no socializado, toma como agresión la aproximación y, en extremo, puede iniciar una persecución e intentar una aproximación violenta de revancha. Se dan sin embargo, aproximacione...

Durban – Sudáfrica

Desafortunadamente, en esta estancia de casi una semana en tierras africanas, no tuve la oportunidad de conocer mucho. Confinados durante los días del evento en nuestros hoteles, sólo tuvimos la oportunidad de participar en una visita de campo a los alrededores de Durban, en la que, lógicamente, sólo pudimos ver la mejor cara: excelente infraestructura, creciente provisión de servicios básicos para su población y la aplicación de programas innovadores en lucha contra la pobreza. Aunque, a decir verdad, me queda la impresión que esta es la cara real de Sudáfrica: un país en franco crecimiento, con una excelente infraestructura de transportes. Ya quisiéramos tener siquiera un poco de esa infraestructura de autopistas y vías rápidas en Lima. Leo reportes en Internet que corroboran esto y señalan la aplicación de una política de apertura económica, equilibrio fiscal, control de la inflación, entre otras coincidentes con lo que se ha iniciado en Perú. Esto se habría introducido con mayor ...

Todos los africanos hablan ingles

Todos los africanos hablan ingles Ya había tenido la oportunidad de interactuar con algunos pocos colegas africanos en otros eventos internacionales, pero en el que recientemente (marzo 2008) participé en Durban-Sudafrica, asistieron mayormente africanos. De hecho era un evento organizado por ellos, conjuntamente con el Banco Mundial, y para ellos. Yacine, una colega sudafricana me contó que en la mayoría de los países de este continente, se habla por lo menos dos lenguas. La primera, la nativa, la segunda, la llevada por los conquistadores. El primero lo aprenden en la casa, el segundo en la vida pública. Y este segundo idioma es mayormente el inglés. En varios de ellos es el francés y en unos pocos el Portugués. Pero, todos los que no hablan inglés como por un acuerdo implícito lo aprenden casi forzosamente. Ello explica que en estos eventos, casi no existan limitaciones a la comunicación e interacción por que todos, o casi todos, pueden comunicarse en una misma lengua. Obv...

El día que la abuelita Juana se fue

No clareaba aún. Se recostó hacia un lado de la cama, convaleciente de sus varias dolencias. Se había quedado dormida muy tarde y así se quedó. En realidad la abuelita Juana, había empezado a irse mucho tiempo atrás, tratando con astucia de hacer que todo aquello material asociado a lo que había significado, vaya desapareciendo, con la intención de que los que la habíamos amado siempre, tengamos la menor oportunidad de nostalgias de ella. Su estrategia fue partir de a poquitos, para evitarnos el vértigo de su ausencia plena y repentina, utilizando a la vejez como la excusa perfecta. Primero habían sido su escopeta al hombro y sus plantas de café. Luego desaparecieron el ventilador para el arroz, el pilón y sus productivas chacras. Después fueron ignorados las plantas de coco, los árboles de Tutuma y sus pates derivados. A sus gallinas, patos y chanchos los fue diezmando de a poquitos, y -lo que parecía imposible- dejó en desuso su fogón y con éste, se extinguieron el café negro de a ...

Crónica de Viaje a Madre de Dios en 1997 (Sección III y final)

De Villa Assis hacia Brasileia existen una distancia aproximada de 105 kilómetros y el carro que nos llevará hacia allí es un ómnibus trajinado (“Acreana”). Fue con suerte que podemos abordar este bus ya que usualmente sale a las 6:00 am. Hoy tiene averiado uno de los ejes y por ello saldrá recién a las 8:00 am, una hora después de nuestra llegada a la plaza de Assis, lugar de salida de la “Acreana”. Río Branco es una ciudad cálida de cerca de 200 mil habitantes. “Shon” es la persona más especial que vive en el hogar que nos acogió. Sufre del Síndrome de Down y aparentemente no confía en nosotros. Dormimos en la sala sobre un colchón que nos han facilitado y Shon permanece impertérrito frente a un viejo televisor encendido. De rato en rato nos hecha una ojeada, finge leer una revista mientras el televisor permanece encendido. Aunque todos le han dicho que se vaya a dormir, él permanece en su posición, a la espera de no se qué. Estoy convencido de que es capaz de permanecer toda la noch...