Ir al contenido principal

Todos los africanos hablan ingles


Todos los africanos hablan ingles

Ya había tenido la oportunidad de interactuar con algunos pocos colegas africanos en otros eventos internacionales, pero en el que recientemente (marzo 2008) participé en Durban-Sudafrica, asistieron mayormente africanos. De hecho era un evento organizado por ellos, conjuntamente con el Banco Mundial, y para ellos.

Yacine, una colega sudafricana me contó que en la mayoría de los países de este continente, se habla por lo menos dos lenguas. La primera, la nativa, la segunda, la llevada por los conquistadores. El primero lo aprenden en la casa, el segundo en la vida pública. Y este segundo idioma es mayormente el inglés. En varios de ellos es el francés y en unos pocos el Portugués. Pero, todos los que no hablan inglés como por un acuerdo implícito lo aprenden casi forzosamente. Ello explica que en estos eventos, casi no existan limitaciones a la comunicación e interacción por que todos, o casi todos, pueden comunicarse en una misma lengua. Obviamente, tampoco hay restricción al compartir de investigaciones si es que están escritas en inglés, y de hecho varias de ellas lo están, como la que esta excelente colega sudafricana me regaló, del Collaborative Africa Budget Reform Initiative (CABRI), escrito completamente en inglés.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Donde se fue el Carnaval de Puerto Maldonado?

Tendría unos 8 años, el recuerdo aún permanece, perdido en la muchedumbre de una de las tantas pandillas que se formaban espontáneamente cada carnaval en Puerto Maldonado. La ciudad, para nosotros, el pueblo para la gente de los caseríos, se convertía cada domingo de febrero, previos al miércoles de ceniza, en tierra tomada por las pandillas. Estas seguían a las comparsas en su danzar a lo largo de las calles de tierra, llenas de cochas empozadas estratégicamente por las lluvias de la temporada. Nadie ni nada más se movilizaba por la ciudad, bajo riesgo de ser victimado por el carnaval. “Carnaval manda y nadie lo demanda” decíamos con impunidad. Los puntos de referencia solían ser los lugares donde algunas familias plantaban la umisha o unsha, “arboles” de Huasaí trabajados especialmente para sostener en la cúspide tejida, todo tipo de presentes que se ofrecían a los danzantes que bailaban la pandilla amazónica, embriagados, y que tenían que derribar el árbol, con el hacha, pero soport...

Crónica de Viaje a Madre de Dios en 1997 (Sección III y final)

De Villa Assis hacia Brasileia existen una distancia aproximada de 105 kilómetros y el carro que nos llevará hacia allí es un ómnibus trajinado (“Acreana”). Fue con suerte que podemos abordar este bus ya que usualmente sale a las 6:00 am. Hoy tiene averiado uno de los ejes y por ello saldrá recién a las 8:00 am, una hora después de nuestra llegada a la plaza de Assis, lugar de salida de la “Acreana”. Río Branco es una ciudad cálida de cerca de 200 mil habitantes. “Shon” es la persona más especial que vive en el hogar que nos acogió. Sufre del Síndrome de Down y aparentemente no confía en nosotros. Dormimos en la sala sobre un colchón que nos han facilitado y Shon permanece impertérrito frente a un viejo televisor encendido. De rato en rato nos hecha una ojeada, finge leer una revista mientras el televisor permanece encendido. Aunque todos le han dicho que se vaya a dormir, él permanece en su posición, a la espera de no se qué. Estoy convencido de que es capaz de permanecer toda la noch...

Cincuenta Aniversario del Glorioso CNB de Puerto Maldonado

Mucho tiempo ha pasado desde el último año de Colegio. Mucho más ha pasado, sin embargo, desde que el mío fuera creado. Cincuenta años en realidad, el pasado 23 de abril. Hice la secundaria en el Colegio Nacional Guillermo Billinghurst (Puerto Maldonado-Madre de Dios), a mediados de los 80s. “El glorioso” era una institución respetable aún, y sus aulas, aunque, en su mayoría, ya desvencijadas por la falta de mantenimiento, nos acogían con calidez casi humana. Hacia principios de 1987 recién se había terminado de construir el pabellón cerca de una de las esquinas de la cancha de fútbol, frente al Hospital y las paredes del cerco de bloquetas a espaldas de los arcos aún tenían los agujeros, a manera de escalera, heredados para nuestras salidas a hurtadillas del colegio. Sí, por que más de una vez, sobre todo en quinto año, huimos por esos escalones para tomar unas cervezas en el pequeño bar del frente, regentado por unas señoritas guapas y muy amables y por cierto, reconocidas por e...